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Así las cosas, Goldsmith tuvo que componer un score en tan solo dos semanas, lo que le obligó a contar con la inestimable ayuda de Joel McNeely. Lo cierto es que este dato (el de las dos semanas) es fundamental para comprender ante que tipo de partitura estamos, y para poder justificar una bso que ofrece pocos cambios a lo largo de la misma. Air Force One es categóricamente una bso repetitiva, de las que el tema central se clava hasta la médula, y que uno sale del cine sabiéndosela de memoria. A Goldsmith quizá solo le dio tiempo a componer un tema principal, y luego se dedicó a variar una y otra vez el mismo tema, tanto para los momentos de acción como para los más simples. Pero no nos engañemos. Jerry Goldsmith, gracias a su experiencia y su buen hacer, convierte el defecto de la escasa originalidad en virtud, al componer uno de los mejores temas de avión/acción de la historia. El tema principal tan repetido (aunque Randy Newman lo tildó de "patriotero"), es un canto a la institución de la presidencia americana, y como no, a un símbolo como es su avión. Precisamente su lema, su expresividad, y también algo de sentimentalismo (el avión es casi la segunda casa del presidente), le otorga a este tema una fuerza inusitada capaz de sobresaltar al más pintado. La verdad es que Goldsmith se sobra y se basta con casi casi tres leitmotiv del avión, el himno principal, la escala repetitiva para los terroristas, y luego un tema algo más sentimental, también para el avión. Si a esto contamos que está soberbio en la dirección de la orquesta y en los arreglos, nos encontramos frente a un tema formidable. Así pues, de la edición de Varèse Sarabande de escasas 8 pistas, nos encontramos esa misma reconversión y versioneo del majestuoso tema central en multitud de pistas, tales como The Parachutes, The Hijacking, o Welcome Aboard, Sir. Pero lo cierto es que sin duda las variaciones que sabe tratar el compositor permiten que la bso no sea cansina (aunque tras varias audiciones, lo cierto es que cansa un poco). Así, logra momentos soberbios de coincidencia imagen/música en The Hijacking, y una tensión propia de un thriller o de, como este caso que nos ocupa, una gran película de acción. Define perfectamente la sensación que el espectador tiene ante tanto plano corto: agitación. Y el tema terrorista dentro de Hijacking es eso, agitado e inquieto, como si no parara. Además, tiene una pequeña parte (muy escasita) que puede interpretarse como de sacrificio, el de los hombres del Servicio Secreto y de los pilotos que dan su vida por el Presidente. Por tanto, y para ir resumiendo, Air Force One tiene dos grandes virtudes: Encaja a las mil maravillas con las imágenes, y es una bso de gran fuerza y consitencia, que no se resquebraja por ningún punto. Sin embargo, su poca variedad juega en su contra. En cualquier caso, su maravilloso tema central hace que deba ser un CD atractivo tanto para los fans de Jerry como para los que no lo son. Lo
mejor: El tema principal, maravilloso, extraordinario...
me quedo sin adjetivos. Carlos Mariscal (18)
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