|
BSO:
Reseña
|
||||
![]() |
AROUND
THE WORLD IN 80 DAYS (Trevor Jones) |
|||
|
Musicalmente hablando, a nivel de técnica y formas, mi impresión es que esta partitura está concebida a imagen de las antiguas composiciones del cine de aventuras, con mucha sonoridad y cierto clasicismo (tipo The Adventures of Robin Hood de Korngold, salvando las distancias, claro está). Lo que sí es seguro es que Trevor Jones ha realizado un auténtico tour de force para adaptar su música lo máximo posible a las imágenes de la película; y esto puede comprobarse fácilmente al oír el score y descubrir lo descriptivo que resulta (uno casi puede imaginarse cada secuencia). Algo que quizás juegue en contra de este trabajo son las continuas referencias musicales a estilos de otros compositores. John Williams, Jerry Goldsmith, James Newton Howard, Danny Elfman y Randy Newman son algunos de los compositores que pueden reconocerse en este score. Y no crean que exagero cuando digo que de cada uno de ellos, y seguro que de alguno más, pueden identificarse obras concretas en la partitura de Around the World in 80 Days. No creo que podamos hablar de plagio, pero seguro que los responsables de la película han exigido en todo momento cómo tiene que sonar la música en cada escena, cohibiendo de esta forma el talento, imaginación y creatividad musical de Trevor Jones. La virtud de Jones es conseguir hacerlo con mucha clase y sin resultar repetitivo. Otro punto en contra de este score es la incidentalidad de muchos de sus temas, que hace que la partitura quede algo dispersa en determinados momentos. Sin embargo, en conjunto, Around the World in 80 Days es una partitura que transmite mucho. Entrando un poco más a fondo en los temas de este compacto, hay que decir que, aunque los primeros temas compuestos por Jones no son excesivamente significativos, el compacto mejora en su segunda parte. Así, Around the World Overture, primer corte compuesto por Jones en el compacto, es un tema eminentemente de aventuras tan eficaz como poco original. Entre los pasajes más aventureros, Jones introduce pinceladas de potente acción, conformando un track menos memorable de lo esperado aunque innegablemente funcional. No es que sea un track malo, ni siquiera regular, pero no tiene un tema principal muy definido (lo cual no le beneficia), aunque sí muchos pasajes sueltos destacables. Llama la atención la aparente facilidad de Trevor Jones para pasar, casi sin que se note, de la acción a la comicidad o a los temas más sentimentales o de amor (que, aunque pocos, también los hay en este trabajo). El compacto continua con Jetback Journey, un espléndido tema de acción en el que se puede identificar perfectamente el potente y vibrante estilo de acción de Jones. The Wager es un tema netamente incidental, lo que, añadido a su larga duración, lastra un poco la partitura y hace que cueste trabajo entrar definitivamente en ella. Por suerte, a partir de The Wager la cosa cambia y Jones encadena una serie de temas distintos entre sí y muy destacables. Por ejemplo, Rendezvous in Paris (por seguir el orden de tracks del compacto) resulta un tema muy divertido con claras referencias musicales a Francia, gracias a su ritmo y al uso de un acertado acordeón. Es éste un gran tema en el que Jones entremezcla pasajes de acción de gran sonoridad con otros más calmados y, en cierto modo, cómicos. The Ballon Chase es un tema de aventuras muy bien desarrollado aunque algo disperso debido, de nuevo, a la incidentalidad. Esta virtud del compositor sudafricano de adaptarse a las imágenes a la perfección dificulta la escucha aislada del score en determinados momentos. Para abarcar otro estilo distinto y evocar geográficamente la zona de Austria, Jones compone un vals en toda regla en 1st Class Waltz, resolviendo la situación a la perfección y con mucha elegancia. Cambiando de estilo nuevamente, Jones se enfrenta a Prince Hapi Escape dándole un toque árabe y remantándolo con más acción. Acción que continúa en Agra to China, corte en el que vuelve a la incidentalidad más intensa y sólo al final se calma y cambia a un estilo musical más oriental. En Return of the Jade Buddha, Jones nos regala unos de los pocos momentos de pausa en la intensidad musical que propone en Around the World in 80 Days y se dedica a desarrollar un tema más "sentimental", con claras raíces orientales, salpicado con algunas pinceladas (muy pocas) de misterio. Es un tema realmente bonito, sobre todo en su última parte, en la que acaba de forma optimista y preciosa. Para mí, el mejor tema de todo el CD es Lost in America. Este corte posee un comienzo grandioso que da paso a una vieja pianola del oeste americano, la cual sirve de nuevo para situarnos geográficamente en la acción y es aprovechada por Jones para introducir otra pizca de humor en la partitura. Pero lo mejor está por llegar, y es que en su segunda mitad, Jones recurre a las viejas melodías de los westerns, con flautas, banjos y, al final, con grandes sonoridades por doquier. Perfecto. Trevor Jones finaliza su partitura para Around the World un 80 Days con "Exactly Like My Dream", track que comienza con algunos momentos de acción y deriva en su última parte en una música de corte celestial, con suaves coros que van creciendo en intensidad y con los que Jones consigue crear un final perfecto, demostrando una vez más que es un gran músico y un gran artesano de las bandas sonoras. El compacto cuenta, aparte del score de Jones, con tres canciones. Estas canciones, colocadas estratégicamente al comienzo del CD, están eminentemente dirigidas a un público infantil, sobre todo la titulada It's a Small World. Lo cierto es que ninguna de ellas está mal del todo; son correctas y no desentonan con el estilo que parece tener el film. Además, su duración no es mucha, dejando casi cincuenta minutos íntegros para el score de Trevor Jones. En resumidas cuentas,
estamos ante un trabajo algo funcional pero bastante entretenido, con
una gran arquestación en todos los temas y mucha intensidad en
la mayoría. Trevor Jones demuestra que, aun estando algo cohibido
por los productores/director del evento, es capaz de realizar un excelente
score del que, si hay algo que puede afirmarse rotundamente, es que
quedará fantásticamente bien con las imágenes. Lo
mejor: La variedad e intensidad de la partitura y el innegable
buen hacer de Trevor Jones para adaptarse completamente a las imágenes
sin perder su particular, aunque esta vez menos obvio, sello personal. Ricardo Borrero.
|
||||
|
|
|
|||