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Girl with a pearl earring es una partitura llena de sensibilidad que muchos han comparado -con sobrados motivos- con algunos de los mejores trabajos de los maestros John Williams y James Horner, de los que sin duda se infuencia. Existen dos temas principales en la musica de Girl with a pearl earring y éstos quedan totalmente definidos en los dos primeros cortes del compacto. En primer lugar nos encontramos con el track Girl with a Pearl Earring, que supuestamente es el tema principal de la película (aunque ya adelanto que ése no es otro que el tema de Griet). Desplat, basándose en el piano e instrumentos de cuerda, nos ofrece un tema de ritmo lento y bastante sobrio; tanto que parece no querer sobresalir o destacar; y la verdad es que hacen falta varias escuchas para empezar a fijarse en él y comenzar a apreciarlo en su justa medida. Por otro lado, tenemos el Griet's Theme que, como ya he dicho, es para mí el auténtico tema o motivo principal de la película. En él, Desplat utiliza la flauta como elemento conductor y luego la va mezclando con diversos instrumentos de viento que, junto con un maravillosos piano, conforman un precioso tema que, sin duda, perdurará ya para siempre como una de las más bellas melodías compuestas para una película y un personaje en concreto. Griet's Theme tiene el poder de transmitir la inocencia del personaje y parte de la dura vida que le toca vivir a la joven en casa del pintor Johannes Vermeer. Por otro lado, aunque tiene un pequeño toque romántico, yo no diría que es un tema de amor en toda regla. Son cuatro minutos en los que Desplat desarrolla la música justo lo necesario para crear una pieza espléndida. Cuando antes decía que algunos han comparado a Desplat con Williams afirmaba que dichas personas tenían parte de razón en hacerlo, y esto puede apreciarse claramente en tracks como A New Life o The Birth Feast, que son los más alegres y dinámicos de todo el score. En ellos, Desplat echa mano del tema de Griet, el cual repite en muchos otros tracks (cosa no muy criticable, ya que la muchacha es la protagonista absoluta de la película y aparece constantemente en pantalla), y del tema Girl with a Pearl Earring para conformar el cuerpo musical de dichos tracks. Por otro lado, en el compacto también podemos encontrar piezas que, volviendo a hacer uso de esos dos motivos musicles, resultan un acercamiento más oscuro a ellos, como los cortes The Master's House y Catharina's Pearls, que transmiten tensión y dramatismo de forma muy convincente. Camera Obscura, por su parte, es una pieza con tintes casi mágicos, como mágico es el momento que describe en la película, aquel en el que Griet descubre con cierta incredulidad la funcionalidad de una cámara oscura. Y así podría seguir hasta el final del compacto, ya que Desplat vuelve a recurrir una y otra vez a los dos mismos motivos para desarrollar el resto de la partitura. En general, son melodías sencillas preciosas y delicadas. Es ese tipo de música que da la sensación de que se va a "romper" al escucharla, como nanas para dormir bebés. Este score puede considerarse un buen trabajo gracias a que dichos motivos en los que se basa Desplat son sobresalientes, ya que si no lo fueran y debido al uso repetitivo que éste hace de ellos, la partitura resultaría algo mediocre. A veces introduce algún elemento algo distinto o utiliza un instrumento nuevo de forma secundaria, pero el desarrollo y estructura de los temas sigue siendo el mismo. Tan sólo se apartan de esta descripción los melancólicos The Master is Painting y Colours in the Clouds. Este último, repetido luego en el corte número dieciséis, evoca una tristeza y una soledad al principio que van desapareciendo poco a poco a medida que avanza el tema para dejar paso a algo más bonito y esperanzador. Sin duda, un tema redondo. En resumen, se puede decir que Girl with a pearl earring es un muy buen trabajo de Desplat que se ajusta, además, perfectamente a las imágenes. Con una edición de cincuenta minutos, podemos disfrutar de un score que gana en cada escucha haciéndose mejor y mejor y que termina impregnándolo a uno con su sensibilidad. Lo
mejor: La sensibilidad de un score que resulta muy
agradable de escuchar. Ricardo Borrero (28)
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