BSO: Reseña
GLADIATOR
(Hans Zimmer)

           
 
 


Cual fue mi sorpresa un buen día en el cine al ver un trailer de una peli de romanos, tras tanto tiempo de sequia en el género. En un principio, no me entusiasmó mucho la idea, puesto que quizá la Universal tan solo quisiera hacer un remake, al estilo de El Planeta de los Simios, sin contenido alguno. Sin embrago, aunque el trailer no me maravilló, si lo hizo la música que pude oir en él. Era grandiosa y brillante. Nada más salir del cine, me apresuré a preguntar a los amigos que por entonces tenían Internet, y descubrí que el encargado del proyecto no era otro que Ridley Scott. Pensé entonces que esa película no seria un remake, puesto que Scott le daría un aire nuevo a las pelis de romanos. Además, quien si no mejor que él para hacer una película realista pero entretenida, como ya hiciera en muchas otras veces.

Pasado el tiempo, al fin hallé el cartel de la película, y cual fue mi sorpresa al encontrar el nombre de, hasta ese momento de mi tierna infancia, desconocido, Hans Zimmer. Mi curiosidad me llevó a decidirme a explorar vías fuera de mi preciado Elfman, y traté de buscar otra película de entre las que tenía, que la música fuera de este tal Zimmer. Al fin, encontré una, La Roca. Pero no podía entender como habían escogido a alguien con un sonido tan sintético y tan artificial (aunque La Roca me encanta, que conste), para una peli de romanos.

Al fin, pude acudir al estreno de la que se decía seria la mejor película de ese año. Pues cual fue mi sorpresa que me encontré no solo con una gran película, sino con un espléndido score. Esa música tenia garra, me hacia levantare del asiento en los momentos de tensión, y enternecían mi corazoncito en los momentos de tristeza. Era algo asombroso lo que descubrí con aquella BSO. Eso me animó a interesarme por un campo más amplio que Elfman y Burton y a seguir con mucho interés a Zimmer. De Zimmer hay muchas cosas que no me gustan, pero igualmente muchas que sí lo hacen. Por ejemplo, Pearl Harbor, la encuentro falta de fuerza, y El Rey León increíblemente motriz y acertada.

A Zimmer le fue duramente criticado esta partitura, aludiendo a que no respetaba el estilo o las fórmulas clásicas de hacer música para películas de esta guisa, pero creo que son acusaciones sin fundamento, por diversos motivos:

  • La película de Scott, tanto por su dirección como por la edición de Pietro Scalia, no es una película de romanos al uso, y por lo tanto necesitaba de una partitura más dinámica que las clásicas.
  • Zimmer consigue reflejar muy bien lo que se nos muestra en pantalla, y si se trata de una película de romanos, y calificada de prestigiosa, será que el estilo de Zimmer en Gladiator no es tan ajeno a ello.
  • En Gladiator, Zimmer trata más de reflejar situaciones concretas que visualizamos, que una época histórica en sí misma. Él traduce simplemente lo que ve a su propio estilo musical, ya que para hacer una partitura 100% orquestal su hubiera contratado a otro.
  • Puede que muchos piensen que Zimmer no hizo la partitura que debía, pero, ¿hizo la que quería? Yo creo que sí, y ser fiel a uno mismo, (sin exagerar como Horner) es muy importante.

De esta manera, podemos entender que Gladiator es una partitura muy Zimmer, con un esquema propio: Crea una percusión con responsabilidad melódica y a partir de ahí construye sus temas. Pero también sorprende con sonidos muy naturales, con cuerda y madera. Sin duda, Zimmer aquí no es tan solo sintetizador. Por otra parte, su estilo dinámico y de acción es excelente, genial, y eso pocas bso lo consiguen hoy día. Zimmer sabe transmitir valores más que sentimientos, como la grandeza, o el honor, y eso lo deja claro con Gladiator. A Zimmer se le puede acusar de repetirse hasta la saciedad dentro de un mismo score, de hacer refritos varios en muchas pistas, pero de ninguna manera se puede decir que Gladiator es de baja estofa, o que no representa bien el mundo romano. Quizá hasta mejor que los temas clásicos, ya que Zimmer les aporta la frescura del 2000, sin perder el toque antiguo.

Por otra parte, y viendo la división del score y las participaciones, da la casualidad que los temas en que se repiten mucho otros, son en los que participa Klaus Badelt. En el disco, Lisa Gerrard aparece como coautora, pero solo lo es de las canciones o pistas en que participa (que son muchas).

Sin duda alguna, creo que Gladiator, al margen de que guste Zimmer o no, es un gran trabajo. Usar como argumento que no lograra un Oscar, es un poco impreciso y usado a mala fe. Porque Batman no fue ni nominada, y es de las mejores BSO de la historia, y como ella, muchas más.

Bien es cierto que el propio Zimmer reconoció que tuvo dificultades para encontrar el tema que luego usó, y que su borrador era de baja calidad, pero lo nunca visto es que se critique a un compositor por tener dudas en cuanto al score. Pero parece que para criticar a Mediaventures todo vale. Zimmer es criticable, como todo autor, pero hagámoslo en base a datos reales.

Pero vayamos al CD: el disco abre con la pista Progeny, y tiene una acústica muy agradable y pacífica, con Lisa Gerrard muy bien. Ella no canta, tan solo "susurra", en plan espiritual, lo que le da un aire etéreo a la pista magnífico. Es una pista breve, pero que enlaza con la 2, The Wheat. Este tema sigue en la línea del anterior, apenas hay diferencias entre ellos, excepto al final, que se perfila la percusión y guitarra. Eso sí, me molestó que se use la guitarra sólo porque Máximo es hispano, como reconoció Zimmer. Porque luego pasa lo que pasa, como en M: I 2, que mezclan las fallas con la semana santa.

Directamente en la pista tres, The Battle, Zimmer ofrece lo mejor de su score. Empieza con el Honor Him, muy pausado y tranquilo, pero con percusión de fondo, que marca el compás de la melodía. Sobre el 1:00, comienza el periodo inquietante, cuando los romanos esperan al legado con el mensaje de los bárbaros. Coros extraños (que representan a los bárbaros), guitarra, y sobre el 1:40, comienza la corneta de caza de fondo, con una percusión que va en aumento, hasta el 2:30, donde, comienza el viento-metal a rugir. Ojo a las "caídas sonoras" que ofrece para crear tensión, que recupera por el 3:20, donde la música se relaja, para ir ganado fuerza hasta el 4:03, donde se vuelve a armar el ejército. La melodía que suena entre el 4:10 y el 4:21, responde magníficamente bien a la profesionalidad y seriedad de las tropas romanas, y al ataque que se lanza contra los bárbaros (arcos y catapultas), previo al asalto con infantería. De nuevo, intranquilidad, con sonidos reiterados, y aumento de la intensidad musical. En el 5:00 se produce el mensaje esperado, y se ponen en marcha. En el 5:25, la sensación de movimiento de tropas es increíble, puedes casi ver las formaciones de batalla. En el 5:54, empieza el tema de Máximo, del general, de nuevo con mucho viento, con unas trompetas en el 6:27 y una percusión metálica que parece que la estén tocando los mismos romanos, y se aprecia la estructura de Waltz que tiene la pieza, de 4x4. Te sumerge mucho en la acción, y eso es muy meritorio. En el 7:20, se vuelve de nuevo reforzando la acción, para caer en el 7:40. Ahora se apela a la intranquilidad. En el 8:00, vuelven las trompetas, y la percusión con las campanas es simplemente genial. Bien. La partida se acaba, y Scott mete un montaje lento y detallista, y Zimmer relaja igual la tensión de su score, usando la siempre hábil voz de Lisa Gerrard y su tema.

Earth es un tema intimo y personal, relajado y suave. Es el descanso del guerrero tras la batalla. Instrumentos étnicos y de madera, buscan un sonido natural y más cálido. En el 1:17 se mete un microtema con trompetilla de fanfarria, y se vuelve al Honor Him.

Sorrow no es el nombre de la próxima película de Antonio Banderas, sino la pista numero 5. Es Lisa Gerrard. Simplemente.

To Zucchabar es un tema sentimental, que trata de buscar la tristeza y la desolación del espectador al sentir la pena de Máximo al ver a su esposa e hijo, muertos. Genial ahora si la guitarra, que le da ese aire de calidez y naturalidad.

Patricide cuenta las sensaciones encontradas del Emperador Marco Aurelio y su hijo Cómodo, el malo malísimo de la peli. Cómodo se siente rechazado y despreciado por su padre, y Aurelio tiene sentimiento de culpa por pensarse mal padre. Esta pieza muestra, más o menos eso, en especial al final.

The Emperor Is Dead es una pieza que ayuda a comprender ese mundo místico en que se sumerge Máximo durante sus sueños, los campos Elíseos. También nos dice algo de su fervor religioso. Buena instrumentalización con cuerda, y de nuevo la voz de Gerrard, que parece más un espectro o un fantasma, dotando al corte de un aura espiritual más que notable, que queda muy bien con lo que se ve. En el 0:36, cambia el tono y se hace más duro, más metálico, y más percusivo.

The Might of Rome, precisamente, como su título indica, trata de mostrar de forma musical la grandeza de roma, que responde más a un mito que a la propia realidad. Ese tono duro durante los primeros minutos, dejando ver que es magnifica pero peligrosa, y más tarde, en el 2:39, esos sonidos arábigos, que demuestran que Roma es una ciudad cosmopolita por aquel entonces, y plural. Sobre el 3:10 comienza el tema dedicado a la llegada de Cómodo a Roma, ya como emperador. Se cambia el registro melódico y se opta por algo mucho más solemne y reverencial, con una gran transmisión del valor de la grandeza. Muy acertados los coros finales. Este cambio melódico creo que tiene 2 fundamentos claros:

  • Hace contraste con la llegada de Máximo. La de él es por lo bajo, y Cómodo llega con todos los honores.
  • En esta escena se ven casi todas las instituciones romanas con prestigio, como el Senado y el emperador, y se ve un paisaje y un fondo enorme, maravilloso. Así que cabe decantarse por algo muy solemne.

Strenght and Honor, el corte numero 10, es un poco soso, con poca intensidad, y aporta poco al CD.

El 11, Reunion, es tan solo, al menos en su comienzo, algo carente de interés porque es un refrito del tema inicial de Lisa Gerrard. Eso sí, a partir del minuto 2, cambia de pista a la 12, Slaves to Rome, y describe muy bien el movimiento y el asombro al ver el coliseo y el viaje de los futuros gladiadores en el Coliseo.

Bien, el tema 13, Barbarian Horde, es también un refrito de pistas anteriores, y tiene poco que comentar, porque se hace repetitivo y hasta cansino la escucha de la pieza entera. Empieza con el típico sonido bajito, creciendo en intensidad, velocidad, y volumen conforme nos adentramos en la escena. Está puesto ahí para que nos hagamos al nuevo contexto de la batalla. En el 2:56, empiezan otra vez las trompetas del campo de batalla de la pista 3, y la percusión gana en fuerza. Tras esto, y hasta el 4:30, se repite la melodía percusiva y de viento, junto con campanas al final, del acercamiento barbara. Las campanas están ahí porque sin duda el hecho de que Zimmer haga crecer la música es para hacer sentir que ese algo que esperamos, se acerca, y que ya está aquí, que no podemos huir de eso, forma parte de nuestro destino. A partir de este tiempo, volvemos al tema de batalla, pero con algunos leves cambios para darle aún más intensidad. En la primera tanda melódica, del 4:45, al 5:01, se utiliza viento para rematar la escala de notas, y se aumenta la percusión en poder sonoro. De nuevo, la vibración viento-percusión es fabulosa, en el 5:03. Y machaca otra vez la percusión, con esa melodía de notas cortas, creada en esa repetida combinación viento-percusión al unísono. En el 5:20 al 5. 28, máximo hiere a un gladiador rival, y luego le remata. Para expresar esto, Zimmer usa un recurso que en mucho tiempo no había visto: nos da una melodía que conocemos, que sabemos como sigue. Pero en un punto, la continua con una nota desconocida, no acaba el tema como sabemos que debe acabar. Y luego, lo repite y lo corrige, como diciendo que lo de antes no lo había acabado bien y que le faltaba finalizar bien, que es lo que hace Máximo con el esclavo. En el 5:38, vuelve al tema del general, ya que se ve como Máximo asume el liderazgo del grupo de gladiadores. En el 6:35, se acaba la batalla, y suena el Honor Him para resaltar que Máximo tiene el apoyo del público del Coliseo. Lo siguiente, mientras Cómodo desciende a la arena, es otro refrito de temas de entretiempo que usa Zimmer para esperar al momento en que necesita de más fuerza. Esto produce un efecto de atemporalidad sobre el score. En ya alargado minuto 9, se marca el inicio del tema del general de nuevo, pero más lento y solemne. Aquí, el público del Coliseo cae rendido ante las frases de Máximo al emperador, y la música viene a decir que en ese momento él es más poderoso que el mismo Emperador del imperio romano. Final apoteósico con coros y percusión perfectas.

Am I Not Merciful? es de nuevo un tema que busca despertar el sentimiento en el espectador, con una melodía lenta y muy muy triste, con un compás lento, alcanzando su grado máximo de emotividad en el 2:11, dejando una sensación de desgracia desgarradora, pero dejando una luz al final del túnel, de esperanza. De nuevo, las campanas, perfectas. Si algo sabe usar Zimmer, son siempre las percusiones y los acompañamientos. Sí señor. Sobre el minuto 5, aparecen unos coros monumentales, gigantes, que adornan la composición, e incluso se tornan el centro de la misma, asumiendo que el duelo final está cerca, y que será entre hombres, individualmente, sin ejércitos. Cara a cara.

Elysium, como su nombre indica, retoma el tema de las visiones de Máximo, que vuelve a ellas tras luchar contra Cómodo hasta la muerte, malherido. Tema que evoca paisajes bucólicos, no busca la desesperación de una muerte dramática, sino que Lisa Gerrard deja entrever que es casi como una paz perpetua, y que es en cierta manera puro y feliz, allí donde esté, porque se reúne con su también difunta familia. Un tema capaz de emocionar, y con mucha capacidad emotiva.

En la pista 16, a Zimmer le da por poner el Honor Him, que no es que sea un tema malo, pero ha salido tantas veces que ya aburre. Es poco variado respecto a las versiones ya aparecidas.

La última de todas, Now We Are Free, en referencia a la liberación de Máximo que le supone la muerte, es una canción (ya que esta si tiene letra la llamaré canción) preciosas, con un acompañamiento genial, y que dice mucho del carácter catártico de la peli, y del propio Máximo. Como vemos, presenta la muerte como la veían los romanos (para los detractores de este score), como algo que no es precisamente triste. Espiritual, pero no desgarrador. Y así, de forma agridulce por la muerte de Máximo, pero también por esta genial canción final, se nos va el disco.

En pocas palabras y resumiendo, Gladiator creo que si que representa los valores de vida romanos (a la batalla sin miedo y firmes, el tema de la muerte, las creencias, etc...), y la calidad de la partitura debe de ser indudable. Además, es de una perfecta audición fuera del visionado de la película, lo que ya es un punto a favor, y por otra parte, queda de perlas con la película, lo que ya son dos puntos a favor. Debe ser un score de los indispensables en vuestra colección.

Lo mejor: Los temas de batalla.
Lo peor: Los refritos made in Mediaventures, y los temas de entremedias de los puntos clave de la peli, algo flojitos.
El track: Now We Are Free y la mitad (desde el minuto 4:20) de Barbarian Horde.

Carlos Mariscal.

TRACK LIST:

1. Progeny (2:13)
2. The Wheat *
(1:03)
3. The Battle
(10:02)
4. Earth
(3:01)
5. Sorrow **
(1:26)
6. To Zucchabar ***
(3:16)
7. Patricide
(4:08)
8. The Emporer is Dead **
(1:21)
9. The Might of Rome
(5:18)
10. Strength and Honor
(2:09)
11. Reunion **
(1:14)
12. Slaves to Rome
(1:00)
13. Barbarian Horde
(10:33)
14. Am I Not Merciful?
(6:33)
15. Elysium **
(2:41)
16. Honor Him
(1:19)
17. Now We Are Free ****
(4:14)

* Written by Lisa Gerrard
** Written by Lisa Gerrard and Klaus Badelt
*** Written by Hans Zimmer and Djivan Gasparyan
**** Written by Hans Zimmer, Lisa Gerrard, Klaus Badelt

 


2-II-04
9


EL PÚBLICO OPINA... 3.88/5