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Esta nominación sorpresa de House of Sand and Fog no ha hecho más que aumentar la polémica existente entre los aficionados ante este trabajo. Los amantes de la música de Horner no dejarán de pensar que ésta es una gran partitura y que, por supuesto, la nominación es más que merecida, mientras que sus detractores seguirán promulgando que Horner está acabado -o, al menos, pasando una mala racha-; y la verdad es que la gran mayoría de los aficionados piensa esto último (no sin parte de razón). Yo no me considero ni pro-Horner ni anti-Horner (y con esto no quiero decir que me vea más capacitado que otras personas para juzgar este score) pero lo cierto es que, de los cuatro trabajos que ha compuesto James Horner en 2003, yo me quedaría con éste, aunque The Missing también me parece un buen score. Una de las cosas objetivamente imputables a este score es su falta de originalidad. No se puede negar en ningún caso el estancamiento creativo (en cuanto a originalidad) de Horner. Al igual que le ha sucedido a otro grande como John Barry (salvando las distancias, claro está), Horner parece que se ha acomodado demasiado en un estilo de hacer música muy particular y totalmente funcional del que le está costando trabajo deshacerse. Aunque, de vez en cuando, el compositor californiano dota a sus obras de cierta alma, la verdad es que la mayoría de sus últimos trabajos resultan algo descafeinados. Sin embargo, House of Sand and Fog me enganchó desde el primer momento, y conforme la he ido escuchando más veces, he descubierto multitud de matices que otorgan al conjunto del score una entidad de obra madura. Por supuesto que Horner sigue siendo Horner -y sus autoreferencias quedan patentes en muchas de las pistas de este compacto (no merece la pena ni siquiera citarlas)-, pero House of Sand and Fog hace gala de una música en la casi puede respirarse el sentimiento que su autor ha puesto en ella, contando con un desarrollo lento y envolvente que podría describirse como hipnotizador para el oido. Basado mayoritariamente en el piano, la partitura de House of Sand and Fog también se sirve de instrumentos de cuerda y viento en sus octabas más bajas para conseguir una serie de sonidos graves que le dan un aire de importancia y solemnidad. A pesar de que parezca una incongruencia después de lo dicho en párrafos anteriores, este trabajo no resulta en absoluto repetitivo, y eso se debe a que todos y cada uno de los trece temas que componen el CD tiene algo que lo diferencia del resto. La único que tiene en común las pistas de House of Sand and Fog es su estilo lento -casi cansino- y la rotunda belleza de sus pasajes. En este score destacan temas como The Waves of the Caspian Sea, Two People (que contiene el tema central a piano y es toda una delicia), The Shooting, a Payment for Our Sins (que es una de esas suite de larga duración marca Horner) y "We Have Travelled so Far, It Is Time to Return to Our Path" (que transmite una gran fuerza y emoción, sobre todo en su parte final). Para valorar definitivamente esta partitura sólo me queda ver cómo queda con las imágenes, pero por el tipo de película que es (un drama realista y lacrimógeno), parece que quedará estupendamente. No entraré en polémicas sobre si la nominación de este score a los Oscar es justa o no (al fin y al cabo, sólo se trata de un premio que cada vez está más desprestigiado), pero sí diré que por más que lo escucho, no consigo encontrarle más defectos que los evidentes (y éstos no son muchos). Además, puedo afirmar rotundamente que es el score más relajante -que no aburrido- que he escuchado en mucho tiempo. Lo
mejor: La maestría y domino de la técnica musical de James Horner, el cual, con un planteamiento sencillo, logra crear un gran trabajo, más complejo y rico en matices de lo que a primera vista pudiera parecer. Ricardo Borrero (25)
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