JOURNEY TO THE CENTER OF THE EARTH

Autor: BERNARD HERRMANN (SCORE)
& JAMES VAN HEUSEN (CANCIONES)
Película: Viaje al Centro de la Tierra (1959)
Sello discográfico: Varese Sarabande
Año de edición: 1997
BSO: Reseña
8-IV-05


Veterano compositor que ya había surcado distintas etapas creativas muy diferentes y representativas, Bernard Herrmann entró en un nuevo período musical que agrupaba toda su anterior carrera. Si en épocas anteriores, Herrmann se había caracterizado por un período romántico muy wagneriano y con latentes influencias de Stravinsky, luego se introdujo en una etapa de contundentes vaivenes musicales en los que nuestro músico supo alternar las tradicionales influencias eslavas y centroeuropeas con un discurso melódico caracterizado por el coqueteo con los géneros populares (jazz, básicamente). Llegados a este punto, el autor de "Citizen Kane" penetró en una última etapa musical en la que la mayor influencia de Herrmann era él mismo, sabedor de un talento y un carisma fuera de toda duda. Así las cosas, la aglomeración de estilos caracterizó a su ultimo período, en el que alternó su gusto por Wagner con los deslices jazzísticos y con el interés por experimentar con los instrumentos musicales, buscando con obsesión nuevas formas de transmitir su genialidad musical. He aquí, en esta última vertiente melódica, donde incluiríamos la partitura que el compositor neoyorkino creó para "Viaje al centro de la Tierra" ("Journey to the Center of the Earth", 1959), filme del artesano Henry Levin que poco tenía que ver con la estupenda novela de Julio Verne en la que se basaba. Los efectos especiales (muy innovadores en su momento) y una trama bastante difusa que echaba por tierra lo que el genio de Nantes había creado en su imaginativa novela, dejaban al descubierto un festival cinematográfico que habría sobrevivido muy mal a la erosión del tiempo si no fuera por la excelente y vanguardista composición que Herrmann ideó para la película.

"Journey to the Center of the Earth", independientemente de su calidad, es una obra revolucionaria e innovadora que abrió la veda para la experimentación dentro del rutinario estandarte canónico en el que se basaba la música para cine, siempre empecinada en repetir una y otra vez los postulados que compositores del s. XIX como Claude Debussy, Maurice Ravel o el ya mencionado Richard Wagner habían inaugurado sin saberlo. En este sentido, es muy interesante observar cómo a finales de los años 50 existe una transformación contundente de los estilos musicales dentro del séptimo arte. Autores noveles como Henry Mancini (su "Touch of Evil" es un punto y aparte en la historia de las bandas sonoras), Alex North o Elmer Bernstein (curiosamente, gran amigo de Herrmann) estaban dinamitando el star-system a partir de partituras que se alimentaban de los géneros musicales más populares del momento, introduciéndolos y fusionándolos con las fórmulas ya conocidas. Es difícil en una reseña explicar por qué se inició este curioso fenómeno durante esta época (el auge de la televisión y el creciente interés de los estudios por seducir a las generaciones más jóvenes puede que sean dos de los aspectos más importantes, aunque hay muchos otros), pero es más fácil discernir el interés de Herrmann por ser rupturista e innovador después de casi veinte años de carrera cinematográfica: no quedarse relegado en el Olimpo de los Dioses al que pertenece por méritos propios.

Justo es reconocerle a Bernard Herrmann que su innovadora composición para "Journey to the Center of the Earth" es mucho más vanguardista que todas las obras que los nuevos músicos habían creado hasta el momento; y no será hasta la aparición del "Planet of the Apes" (1968) de Jerry Goldsmith que no encontraremos una composición tan contundente y revolucionaria dentro de la industria cinematográfica norteamericana. Aunque de justos y sinceros también es informar de que la banda sonora que creó Herrmann no es ni mucho menos agradable de escuchar si la medimos con los parámetros que solemos utilizar para criticar composiciones actuales.

La presente obra de Herrmann es deliberadamente hermética y grave, con momentos casi atonales y con una clara intención de dejar fuera de juego a las desgarradoras composiciones líricas y románticas que lo habían hecho célebre. A excepción de una evocadora arpa, el músico de "Psycho" prescinde de instrumentos de cuerda. Su intención es la de evocar el peligroso descenso de los protagonistas del filme por la corteza terrestre hasta llegar al núcleo de la Tierra. Para ello, como si de un descenso a los infiernos se tratara, se utilizan unos graves instrumentos de metal y percusión y nada más y nada menos que cinco órganos (uno de ellos de catedral, al más puro estilo litúrgico) para ilustrar el viaje a lo desconocido. La partitura es consecuente de principio a fin y a medida que la trama nos sumerge en las profundidades de la Tierra, la música es cada vez más críptica y solemne, en clara alusión a los antepasados del hombre e incluso a la historia que nos precede.

Semejante obra no podía estar exenta de polémica, por supuesto. El estudio no vio con demasiados buenos ojos la poco condescendiente partitura de Herrmann y decidió aderezar semejante proyectil musical con canciones más cándidas y comerciales que irían acompañando a los protagonistas del filme, desdramatizando una gravedad buscada. James Van Heusen ("High Time", "Star!") se encargaría de crear unas canciones que no pegan ni con cola en esta obra magna tan vanguardista. No son malas, ojo, pero desentonan en el conjunto y hacen poco favor a la partitura, pues le resta puntos al inconmensurable trabajo de Herrmann. Ni qué decir tiene que nuestro músico siempre estuvo en desacuerdo con las dichosas cancioncillas, renegando en un principio de la partitura, para luego, cuando las aguas volvieron a su cauce, retractarse de lo dicho.

Como ya hemos comentado, la estructura de la banda sonora se basa en dotar de mayor gravedad a la composición a medida que nos adentramos más y más en las profundidades de la Tierra. Es por ello que vamos a dividir el "score" en tres apartados: el tema central, las canciones y el resto de temas.

El CD comienza con la archiconocida fanfarria que Alfred Newman (mecenas de Herrmann, por cierto) creó para la 20th Century Fox. Acto seguido, asistimos al tema central de la banda sonora. Prelude resume a la perfección el estilo de la composición. Unos solemnes platillos abren el tema. Pronto, unos órganos muy graves y unos trombones se adueñan de la pieza, para, en el último tramo, los platillos volver a hacer acto de presencia. Está muy claro el interés onomatopéyico de Herrmann. Los trombones y órganos evocan el futuro descenso al núcleo terrestre mientras los platillos imitan el choque de los ríos de lava y el fluir del magma al tropezar con las rocas y los minerales subterráneos. Prodigioso. El tema volverá a aparecer en Finale, donde los trombones serán sustituidos por trompetas, otorgando un tono menos terrorífico y religioso a la pieza y más triunfalista.

Por su parte, las canciones se alejan totalmente del estilo de Herrmann. En concreto son tres cortes: "The Faithful Heart/My Love is Like a Red", "Red Rose", "Twice as Tall" y "The Faithful Heart". El primero y el tercero, más románticos, son hermanos gemelos. Pretenden dotar de algo de romanticismo convencional a una partitura tan original como la que nos ocupa. Por su parte, Twice as Tall es una canción ligera, anclada en el swing más clásico y que parece sacada de un musical de Fred Astaire. Todas las canciones son entretenidas y están bien construidas, pero no pasan de ser un reclamo comercial ante un evidente miedo hacia lo que Herrmann había creado.

Llegamos a la parte central de la banda sonora. En ella existen varios temas que se repiten a lo largo del "score", pero no son motivos musicales ni temas centrales. Simplemente pretenden evocar una serie de sentimientos muy concretos. El misterio, el terror y la fascinación por lo desconocido se ilustran en un tema que se repite en los siguientes cortes: "Explosions/The Message", "The Mountain/The Crater", "Mountain Top/Sunrise/Rope/Torch/March", "Sign/Sleep/False/ Arrows/Fall/Grotto", "Lost/Bridge/Gas Caves/Vines" y "Salt Slides/The Pool/Dead Groom/The Gun". En los tres primeros cortes, los trombones son los auténticos protagonistas. El miedo a lo desconocido es el sentimiento más claro, mientras que en los tres últimos (donde la trompeta y el arpa hacen acto de presencia) se prima más la fascinación por el mundo fantástico que se ha descubierto. Existen claras reminiscencias litúrgicas que se emparentan el núcleo terrestre ora con el Paraíso ora con el Infierno. Dependiendo del momento, Herrmann utiliza un instrumento u otros.

Otro subapartado estaría formado por el tema "Abduction/The Count and Groom", un tema marcial no exento de suspense donde las trompetas y unos chasquidos que pretenden imitar el golpe del látigo sobre el lomo de caballo dotan de un halo épico a la pieza. El estruendo de sonidos al final de la composición evoca la confusión de sentimientos de los protagonistas ante la aventura que ha comenzado.

A continuación vamos a tratar los temas más tétricos y solemnes del "score". Son muy similares a los del primer subapartado, pero poseen un toque más onírico, de ensoñación, como si aquello a lo que los protagonistas asisten en el centro de la Tierra no fuera real, llegando en algunos momentos a transformarse un tema terrorífico en una preciosa melodía. En este sentido, "The Canyon/Cave Glow/Mushroom Forest" es paradigmático. Un primer tramo tétrico acompañado por trombones y órganos da paso a un segundo tramo onírico, evocado por un arpa, y concluye en una última parte fascinante y fascinadora en la que el arpa y los instrumentos de metal se dan la mano para crear un bellísimo y muy rústico tema que une lo primitivo y terrenal con lo etéreo. Otros cortes son Underworld Ocean/The Dimetroden´s Attack, donde aparece el órgano de catedral por primera vez y en el que los trombones repiten de manera obsesiva (caleidoscópica, como siempre ha sido tan cara a Herrmann) una serie de notas que provocan desasosiego en el espectador ante la inminente amenaza subterránea; "Magnetic Storm/Whirlpool/The Beach", con un tono tétrico que va "in crescendo"; "The Lost City/Atlantis", el tema más religioso del "score" gracias al órgano de catedral y a un sugerente xilófono que impregna de un cariz litúrgico a la composición; "Giant Chamaleon/The Fight", donde una corneta y unos tambores de guerra advierten del primitivo enfrentamiento final de nuestros protagonistas contra el monstruo; y "Eartquake/The Shaft", tema que elude a la destrucción total del mundo visitado por los protagonistas, lo que Herrmann aprovecha para crear una música muy críptica y terrorífica sustentada en el órgano de catedral, trombones, platillos y tambores que intentan simular el Armagedón.

Con "Journey to the Center of the Earth", Bernard Herrmann demostró una capacidad para renovarse fuera de toda duda. Podría haber seguido con su inigualable vertiente romántica, pero quiso adentrarse en los senderos de la experimentación, creando una partitura única, que no consigue la máxima puntuación por culpa de sus insustanciales canciones, que le roban el calificativo de "obra maestra". Si no fuera por ello, estaríamos ante un "score" perfecto, tremendamente influyente en posteriores compositores como Ennio Morricone o Jerry Goldsmith. Majestuosa.

Lo mejor: La contundencia y maestría de Herrmann para introducirnos en un mundo inhóspito, desconocido.
Lo peor: Las canciones de James Van Heusen, que no pegan ni con cola.
El track: "Prelude". Sintetiza el estilo del compacto.

Miguel García (20)

TRACK LIST:

1. Twentieth Century Fox Fanfare (0:14)
2. Prelude (1:51)
3. Explosion/The Message (1:33)
4. Faithful Heart/My Love Is Like a Red Red Rose (3:45)
5. Mountain/The Crater (1:43)
6. Abduction/The Count and Groom (2:03)
7. Mountain Top/Sunrise/Rope/Torch/March (3:11)
8. Sign/Sleep/False Arrows/Fall/Grotto (5:09)
9. Twice as Tall (2:33)
10. Lost/Bridge/Gas Cave/Vines (4:42)
11. Salt Slides/The Pool/Dead Groom/The Gun (5:08)
12. Canyon/Cave Glow/Mushroom Forest (4:10)
13. Underworld Ocean/The Dimetroden's Attack (5:23)
14. The Faithful Heart (4:31)
15. Magnetic Storm/Whirlpool/The Beach (2:55)
16. Duck/The Count's Death (3:42)
17. Lost City/Atlantis (3:47)
18. Giant Chameleon/The Fight (1:47)
19. Earthquake/The Shaft (2:16)
20. Finale (0:30)

TOTAL -> 60:53