| BSO:
Reseña | ||||
![]() | PROOF | |||
|
Película: Proof (2005) Sello discográfico: Varèse Sarabande Año de edición: 2005 COMENTARIO Hace ya más de diez años que el compositor Stephen Warbeck y el director John Madden vienen colaborando en todas las películas que éste último realiza. Además, el hecho de que Warbeck ganara el Oscar en 1998 por su partitura para la cinta de Madden Shakespeare In Love afianzó de forma definitiva la unión profesional entre los dos. No es extraño, por tanto, que ambos vuelvan a colaborar ahora en la nueva película de Madden, Proof, un drama con Gwyneth Paltrow (que también debe a Madden su único Oscar), Sir Anthony Hopkins y Jake Gyllenhaal. Para la ocasión, Warbeck se aparta del sinfonismo y la gran orquesta y crea una partitura ecléctica, moderna e intimista que engarza a la perfección con el tema propuesto el el film: la locura y el miedo a los riesgos y desafíos de la vida. Basada en un tema principal excelente que se acerca mucho al estilo de Philip Glass, la banda sonora de Proof es un trabajo especial, con una textura y unas sonoridades no convencionales que recuerdan en ciertos momentos a una de las bandas sonoras más conocidas de Edward Shearmur, K-Pax, la cual también posee un estilo propio muy característico que, al igual que Proof, mezcla modernidad y minimalismo de forma atractiva y efectiva. Partiendo de esta base, Warbeck nos sumerge con este trabajo en un mundo de sensaciones de tristeza, pesar y melancolía del que, debido a la estructura cíclica y repetitiva del compacto, parece que no podemos escapar, haciéndonos partícipes, de esta peculiar manera, de las angustias, agonías y preocupaciones de los protagonistas de la cinta de Madden. Con unos pocos instrumentos, entre los que sobresalen por derecho propio el piano y la cuerda, Warbeck confecciona un mundo gris, apagado y, por qué no decirlo, no apto para aficionados con el sueño fácil. Sólo en unos muy pocos momentos parece aflorar en la música del compositor inglés algo de esperanza y pensamientos positivos en forma de melodía pseudoromántica. La edición en compacto de Proof, como suele ser habitual en Varèse, sobrepasa por poco los 40 minutos de música; 40 minutos repartidos en 11 temas que son más que suficientes para presentar completamente todo el trabajo de Warbeck. Proof es una partitura curiosa que posee un atractivo importante gracias a su tratamiento minimalista y, sobre todo, a su notable tema principal, pero que, al final, deja en el oyente una sensación extraña debido a ciertos pasajes algo cansinos y repetitivos que lastran el resultado final. Con todo y, a modo de conclusión, lo cierto es que nos encontramos ante un más que correcto trabajo de Warbeck que, sin ser especialmente brillante, sí que merece una oportunidad. Lo
mejor: El tema principal: evocador, atractivo y pegadizo. Ricardo Borrero.
| ||||
|
|
| |||