BSO: Reseña
SEABISCUIT
(Randy Newman)

              
 
 


Seabiscuit es la nueva partitura de Randy Newman, el cual vuelve a colaborar con el director Gary Ross después de la magnífica Pleasantville; y es que, tras una unión de la que surgió una maravilla como esa, no es de extrañar que hayan decidido volver a trabajar juntos. Después de ver (o, mejor dicho, oír) el resultado, no puedo más que decir que me alegro, ya que Randy Newman parece inspirarse mucho con las imágenes rodadas por Ross, habiendo conseguido un híbrido entre dos de sus mejores obras, la anteriormente mencionada Pleasantville y El mejor (The natural).

El compacto comienza con un tema sencillo y lleno de melancolía llamado Main Title. En él, Newman desarrolla el tema principal de la película y marca las pautas a seguir en los restantes cortes, aunque a lo largo del CD nos encontramos con una variedad suficiente para que el conjunto no llegue a resultar repetitivo. Lo que realmente sorprende (aunque no tanto si nos fijamos en la extensa obra del autor) es que la mejor arma de este gran músico es la sencillez de la que dota a sus temas, haciendo que éstos desprendan una enorme belleza sin que a uno le quede la sensación de que ése era el objetivo de Newman; vamos, que parece que le haya salido casi por casualidad. La mayoría de los temas, sin ser excesivamente significativos, sí que resultan totalmente convincentes.

Lo bueno de Newman, y de Seabiscuit en concreto, es que no se hace pesado aún cuando la mayoría de sus temas son variaciones de sólo uno o dos motivos musicales, como demuestran los cortes Idea o The Crash. Básicamente utilizando las mismas notas, Randy Newman consigue momentos que evocan tristeza (Frankie, Seabiscuit), algunos que son absolutamente emocionantes (Red's First Win, The Derby) y otros que sólo pueden describirse como simplemente bonitos (Campfire).

En conjunto, la música de Seabiscuit es representativa del sur de los EE.UU. y parte de México, tal y como evidencian cortes como Marcela-Agua Caliente, Wedding y Call Me Red, donde Newman hace un excelente uso de la guitarra y el banjo. Es innegable que todos los cortes poseen rasgos característicos del estilo algo épico (Tanforan) y humorístico (Pumpkin) de su autor, aunque algunos lo hacen más que otros.

En definitiva, Randy Newman ha compuesto una partitura muy emocionante de la que pueden extraerse muchísimos matices en una escucha aislada de la película. Es la sencillez y hermosura de cada uno de sus cortos temas las que otorgan grandiosidad al conjunto.

Lo mejor: La solidez del conjunto como score. Un auténtico acierto de Newman.
Lo peor: Por decir algo, que Newman no haya arriesgado algo más en su estilo y se haya agarrado a una forma de componer que sabe que funciona a la perfección (lo cual, por otro lado, es bueno).
El track: A Nice Ride, corte que cierra el compacto y que resulta la mejor variación del tema principal.

Ricardo Borrero.

 


16-X-03
10

EL PÚBLICO OPINA... 4/5