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BSO:
Reseña
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THE
ADVENTURES OF THE GREAT MOUSE DETECTIVE (Henry Mancini) |
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Uno de los primeros largometrajes en recuperar la fe perdida en la gran productora de Bambi fue Basil, el ratón superdetective (The Adventures of the Great Mouse Detective, 1986), obra de John Musker y Ron Clements (junto con Dave Michener y Burny Mattison), dos de los directores que darían grandes momentos de gloria posteriormente a la Disney con títulos como La sirenita, La bella y la bestia, Aladdin o Hércules. Basil era una especie de parodia ratonil de las míticas andanzas de Sherlock Holmes protagonizada por un roedor bautizado con el nombre de Basil Rathborne (para muchos, el único y genuino Holmes cinematográfico). La película prometía bien poco, pero acabó por resultar uno de los más brillantes trabajos de la Disney en toda su historia (lo que ya es decir). Con un ritmo trepidante, una excelente animación (por fin se recuperaba parte del legado perdido) y, sobre todo, un guión que rozaba la perfección, Basil, el ratón superdetective es realmente el filme que inaugura una nueva edad de oro que se cerrará trece años después con la magnífica Tarzán (1999). La plenitud de Disney ha ido siempre ligada a la calidad de sus bandas sonoras. Si una película contaba con una composición vibrante e intensa, casi seguro que la película funcionaría en taquilla y que la calidad del producto sería más que interesante. Basil es la enésima confirmación de esta regla. The Adventures of the Great Mouse Detective es uno de los mejores "scores" que se han podido crear para una película de animación. Obra de un incontestable Henry Mancini, cuya última etapa creativa (iniciada con la insuperable Victor/Victoria) cerró la boca de aquellos críticos que consideraban que el Maestro ya no tenía nada que enseñar, la presente banda sonora es un compendio de todos aquellos estilos que el compositor italoamericano musicó con mayor o menor frecuencia a lo largo de su dilatada carrera musical. Hay de todo y para todos los gustos: un tema principal vibrante y sinfónico, trepidantes piezas de acción con contundentes elementos de percusión, canciones pegadizas y tarareables y cortes más melódicos que muestran al Mancini más reconocible. Un trabajo hecho a conciencia y que destila una sabiduría armónica monstruosa. Precisamente, The Adventure of the Great Mouse Detective es probable que sea la última gran obra maestra de Henry Mancini. Como si el músico hubiera sido consciente de ello mientras componía la partitura, el presente "score" casi funciona como testamento musical, a pesar de que Mancini durante varios años más seguiría creando grandes obras. La banda sonora consta de un ejemplificador "leit-motiv" que presenta al personaje de Basil, otros temas que ilustran el carácter de los personajes centrales, temas intrépidos que acompañan perfectamente a la acción y, por último, canciones pegadizas que no sirven tanto para hacer avanzar la historia (como sí haría poco después Alan Menken en sus inolvidables composiciones para la factoría) como para reflejar el carácter de un determinado personaje o de un lugar. El "score" se abre con el poderoso Main Title, donde podemos escuchar el motivo musical de Basil. Es una vibrante melodía sinfónica basada en instrumentos de percusión y en unos evocadores clarinetes y trombones que ayudan a dejar constancia del carácter decidido y chispeante del personaje protagonista. A mitad del corte, la contundente sinfonía da lugar a un ritmo pausado y la canción se transforma en una suave armonía que se basa en elementos de metal y que evoca la figura de Dawson (el compañero de aventuras de Basil), un ratón mucho más tranquilo y de actitudes más sedentarias (nuestro querido Watson, vamos). Sin embargo, esta vertiente pausada también hace referencia a la cambiante personalidad de Basil, quien puede pasar de estar eufórico por un caso a acabar sumido en la más profunda de las depresiones. Variaciones de este tema lo podemos encontrar en Enter Basil, donde un flautín y unos trombones dotan de misterio a un personaje disfrazado hasta que el contundente y pegadizo "leit-motiv" del personaje nos aclara que Basil ha hecho acto de presencia; en Unusual Foot Prints, donde el tema conlleva una carga más cómica ante la curiosa forma que tiene Basil de investigar: excelente el uso del clarinete y del contrabajo; en Big Ben Chase, un trepidante tema de acción apoyado en elementos de percusión y en trombones y que aparece en el filme cuando Ratigan (el archienemigo de Basil) y nuestro protagonista se enfrentan en un combate a muerte en pleno Big Ben: el algo caótico ritmo de la pieza se convierte en una épica variación del "leit-motiv" de Basil cuando éste hace acto de presencia para, más tarde, aparecer la encarnizada lucha entre los dos rivales, evocada gracias al heroico tema de Basil y a una estruendosa y contundente melodía que refleja el carácter desequilibrado de Ratigan que irá "in crescendo" hasta un explosivo final; y End Title/Goodbye So Soon (Chorus), pletórico final donde vuelve a sonar en todo su esplendor el tema de Basil acompañado por la inquietante canción Goodbye So Soon, cantada en el filme por Ratigan y que ahora se transforma en una feliz y pegadiza música protagonizada por uno de esos coros mixtos tan caros a Mancini, dando de esta manera por zanjada una magnífica banda sonora y una forma de entender el oficio de la música muy particular. Otro bloque lo conforman los temas que ilustran la manera de ser de Dawson (ya expuesto en el tema central del compacto), de Olivia (la niña que quiere recuperar a su padre) y del malvado Ratigan, personaje de enorme presencia y que casi le roba el protagonismo al intrépido Basil. El tema de Olivia (que, más que ilustrar su personalidad, evoca la relación idílica con su desaparecido padre) es un bellísimo tema no exento de melancolía que podemos escuchar en Dawson finds Olivia. Un sentido violín y un xilófono conforman el sentir de la joven ante la pérdida paterna. Es muy interesante cómo se llega a esa asociación. Mientras que el violín nos ilustra el pesar de la niña, el xilófono nos hace pensar en su padre, pues el xilófono imita las musiquillas propias de los juguetes con cuerda, algo que no es trivial, pues el progenitor de Olivia es fabricante de juguetes. También este tema contiene algunas variaciones a lo largo del "score". La primera la encontramos en Crushed Box, donde el tétrico sonido de instrumentos de metal y de percusión crean una atmósfera opresiva mientras el tema de Olivia suena de dentro de una muñeca, consiguiendo Mancini a partir de un uso diegético de la música evocar el peligro que se cierne sobre la niña; otra variación parece en Reunion, donde los temas de Dawson (con unas elocuentes trompetas) y de Basil se dan la mano con el de Olivia en el momento en que ésta es secuestrada y consigue reunirse con su padre: la tétrica música de Ratigan separa los sentidos temas de la pareja protagonista y del encuentro entre padre e hija creándose una fuerza de dualidades que acentúa el carácter malvado y triunfador de Ratigan, uno de los malvados mejor logrados del reciente universo Disney; por último, Wrap-Up recoge en una misma pieza los temas de Basil (contundente y triunfante), Watson (más calmado y armonioso y que también se vincula a la nostalgia de Basil por la despedida) y el de Olivia (muy romántico y suave, aunque lleno de optimismo ante una despedida feliz por haber encontrado a su progenitor). Este último corte se cierra con una triunfante y espectacular fanfarria que cierra de manera vigorosa una trepidante película, cuyo ritmo es una fiel metáfora del carácter despierto y elocuente de su protagonista. A diferencia de los temas que conciernen a los protagonistas, el malvado Ratigan no tiene un "leit-motiv" demasiado definido. Su música es estruendosa y algo caótica, fiel reflejo de su personalidad. No obstante, Mancini, en un nuevo alarde de inteligencia, decidió que para que el personaje fuera distinto a los demás debía sacrificar el elemento melódico en pos de unas canciones (interpretadas magníficamente por Vincent Price, por cierto) que ilustraran el carácter mezquino y egocéntrico del personaje. No obstante, las canciones las trataremos un poco más adelante. Enter Ratigan sirve para presentar al personaje, una especie de Moriarty que es el reverso oscuro de Basil. De hecho, Mancini opta por seguir los mismos postulados para uno que para otro, con la diferencia de que allí donde Basil es sinfonía, Ratigan es estruendo; donde un flautín evoca el gusto refinado del protagonista, un trombón destapa la desenfrenada maldad del antagonista. El aura maligna de Ratigan hará acto de presencia en Crushed Box, Reunion (sabia decisión del compositor utilizar su tema para partir la unión de Basil y Dawson con Olivia), Big Ben Chase (con una magnífica "lucha" sinfónica entre los temas de Ratigan y Basil) o en Ratigan´s Plan, donde unos lúgubres violonchelos ayudan a crear una sensación de desasosiego ante el maquiavélico (y muy divertido, todo hay que decirlo) plan de Ratigan para acabar de una vez por todas con el "pesado" de Basil, que siempre se inmiscuye en sus planes. Un espléndido uso de violines se encarga de evocar las cada vez más peligrosas trampas que la malvada mente de la rata le tiene preparadas al pobre ratón. Antes de abordar las canciones, sería interesante prestar un momento de atención a dos temas que no es que sean "leit-motives" en sí, pero que ilustran el talante de las mascotas tanto de Basil como de Ratigan: un perro y una gata, respectivamente. Mancini es tan meticuloso, que incluso a estos personajes secundarios les dota de personalidad dual, consecuente con el carácter reflectante de Basil y su archienemigo. Here´s Toby!, cuyas simpáticas trompetas dejan claro el carácter juguetón del perro Toby, es una melodía que casi funciona como un tema de acompañamiento si no fuera por esos sonidos de metal que ilustran el caminar alegre del canino. Por su parte, Cat Nip resulta ser mucho más contundente. Es una pieza de acción que incluye en un momento muy determinado una variación del tema de Basil a la vez que se escucha una música estridente que evoca el carácter amenazador de la gata de Ratigan. Y, por último, llegamos a las magníficas canciones que se pueden escuchar en este esplendoroso "score". A decir verdad, sólo existen tres canciones en todo el filme. Dos de ellas están interpretadas por Ratigan. Lo que diferencia a Mancini de la gran mayoría de compositores no son sólo sus extraordinarias dotes para la música, sino también su aplastante capacidad crítica a la hora de planificar sus propios trabajos. Mancini era consciente de que si Ratigan contaba con un identificable "leit-motiv", ello supondría no sólo desvirtuar el carácter psicótico y desordenado del personaje, sino también dotarlo de excesivo protagonismo, eclipsando al personaje principal. De esta forma, el compositor optó por darle un tema instrumental discreto al antagonista, pero, en cambio, le brindó dos maravillosas canciones que reflejan el carácter calculador y retorcido de Ratigan. La primera de ellas es The World´s Greatest Criminal Mind, una lúgubre aunque festiva canción que recita los maléficos planes de Ratigan para convertirse en dueño y señor de los bajos fondos ratoniles de Londres. Es un tema que se sustenta en unos suaves violines y en unos trombones. La fuerza de la pieza, sin embargo, recae en su contundente coro masculino (los secuaces del malvado) y en la maestría de Mancini para pasar de la fanfarria y del ritmo endiablado a los tiempos muertos sin despeinarse. La segunda canción es, si cabe, aún más fantástica. Goodbye So Soon es el colofón a una trayectoria musical intachable. El carácter jovial y festivo del tema se contrapone a la tétrica y cínica letra que canta Ratigan, quien con tono irónico se está despidiendo de Basil, deseándole que se muera de una vez y lo deje tranquilo. Espléndida en todos los sentidos, el uso que se hace en la película de esta pieza es magistral: la música surge de un gramófono mientras Ratigan desaparece en un dirigible y Basil y Dawson se las tienen que ingeniar para poder salir ilesos de la megatrampa que les ha preparado su archienemigo. Las trompetas y el coro mixto que componen la pieza son impagables. Existe una tercera canción, cantada por una ratoncita bailarina propia de un "saloon" del Far West (claro homenaje al famoso He Shouldn´t-a, Oughtn´t-a Swang On Me! de la gran The Great Race). Let Me Be Good to You (cantada por Melissa Manchester) es una suerte de combinación entre música de vodevil y ritmos jazzísticos que se beneficia de la contundente voz de Manchester y del pegadizo y juguetón ritmo de una pieza que nos hace recordar al Mancini de los 60. The Adventures of
the Great Mouse Detective fue, probablemente, la última obra
maestra de Henry Mancini. La variedad de estilos y la extraordinaria
combinación de géneros musicales hacen de esta banda sonora
el testamento musical de uno de los grandes genios que ha dado la música
cinematográfica. Tan rica es esta composición que todavía
ninguno de los pobres mortales que intentamos descifrar algo tan abstracto
y emocional como la música ha conseguido descubrir lo realmente
maravillosa que es. Su belleza no se percibe, sólo se intuye. Lo
mejor: Es una banda sonora tan completa y compleja que uno
no puede dejar de admirar un trabajo tan contundente como éste. Miguel García.
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