| BSO:
Reseña | ||||
![]() | THE
BROTHERS GRIMM | |||
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Película: El Secreto de los Hermanos Grimm (2005) Sello discográfico: Milan Records Año de edición: 2005 COMENTARIO En lo que llevamos de 2005 (cuando escribo estas líneas estamos a mediados del mes de Septiembre) muchos han sido los trabajos que esperaba con ilusión y muy pocos los que han llegado a sorprenderme. Entre los primeros se contaban scores como Episodio III, La Guerra de los Mundos o Batman Begins; trabajos que al final no han cumplido su cometido (el de sorprenderme, quiero decir). Entre los segundos, aquellas bandas sonoras con las que en un principio no contaba, se encuentran los tres trabajos que, hasta la fecha, más resuenan en mis oidos: Racing Stripes de Mark Isham, Valiant de George Fenton y Nouvelle France de Patrick Doyle. Es por esta carencia de trabajos sobresalientes mi expectación ante el nuevo trabajo de Dario Marianelli, un compositor italiano afincado en Londres, que pese a tener a sus espaldas más de veinte composiciones, era un absoluto desconocido para el que escribe hasta que se anuncio su participación en la adaptación de V de Vendetta a la gran pantalla. Un score de corte sinfónico con uso de coros y que según los que lo habían escuchado era de lo mejor del año aumentaba aún más mis expectativas ante este trabajo. El resultado tras una primera escucha aislada y una posterior audición mientras asistía al lamentable espectáculo que supuso la película, es de lo más irregular. Con un arranque de lo más prometedor en los dos primeros cortes (correspondientes al prólogo y a los créditos iniciales) el score pronto se diluye en aguas de muy diverso cauce. Por una parte encontramos una sección de la partitura en la que Marianelli hace gala de una ampulosidad orquestal (muy deudora de la de Danny Elfman) carente de un leit motiv al uso y que epata al oyente de tal manera que el cansancio auditivo pronto hace aparición. En este terreno podríamos citar el corte 11 (Burning the Forest) que en la cinta queda ahogado por los efectos sonoros y resta efectividad al desmesurado dramatismo de la escena. Por la otra encontramos cortes de un marcado incidentalismo, estupendo para crear atmósferas pero que en su escucha aislada son de lo peor del conjunto. Como hilo conductor de la partitura encontramos a la sección de cuerdas en sus registros más graves así como un obstinado uso de ciertas piezas clásicas (algunas como la Canción de Cuna de Brahms, de un marcado anacronismo: la cinta se sitúa en 1812 y Brahms nació en 1833). Anécdotas históricas a un lado, el trabajo de Marianelli para The Brothers Grimm entronca perfectamente con el exceso del que hace gala la producción al completo. No obstante, supone un punto de partida con algún momento brillante para un compositor que quizás tengamos que tener en cuenta en breve. Lo
mejor: El arranque de la partitura. Sergio Benítez.
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