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Henry Mancini vuelve a colaborar de forma magistral con el también
prolífico director Blake Edwards en una delirante comedia, El
Guateque. En esta ocasión, el trabajo de Mancini parece que
queda relegado a un segundo plano en toda la película. Pero sólo
lo "parece". ¿Por qué? Muy sencillo. La película
se basa totalmente en la capacidad cómica de Peter Sellers y
en las situaciones descabelladas y pasadas de rosca que plantea el guión
de Edwards. Sin embargo, en la película, cuando Sellers actúa,
hay menos diálogo del esperado, y la música florece como
la fauna y flora natural de la película, como un elemento más
a tener en cuenta que conforma el ambiente de sofisticada fiesta. Baste
decir que la música de Mancini está permanentemente activa,
tanto cuando la pequeña orquesta de jazz de la fiesta está
presente como en los temas cantados. Por si fuera poco, la película
ofrece un magistral guiño a todo seguidor de Mancini y de las
producciones de la Mirisch Company: en la escena del gag de la taza
del water con Sellers, la música que está sonando de fondo
es la conocida canción temática para La Pantera Rosa
(The Pink Panther) I Had Better Be Tonight.
Al margen de todo esto,
destacaría la soberbia acción de Mancini en dos frentes
muy bien diferenciados:
-
El ambiental: Mancini es un compositor que es capaz de crear ambientes
como ninguno. Su saber hacer con la música ligera y con el
jazz le otorgan la capacidad de componer casi de forma natural y sin
esfuerzo música "de compañía". Normalmente,
y siempre lo he sostenido, hay muchos compositores que presentan dificultades
a la hora de materializar en ideas las llamadas "escenas intrascendentes",
entre momento y momento de acción. Sin embargo, Mancini convierte
en un disfrute cada minuto de metraje que acompaña con su música,
siempre simpática y bonachona. El equilibrio que alcanza con
sus temas es tal que nunca comen protagonismo a la imagen y tampoco
sobran desde el punto de vista artístico. Eso redunda en una
banda sonora que ante todo necesita ambientación, resultado
que ofrece Henry Mancini y su orquesta. Por ello no esperen de esta
bso un tema poderoso de grandes magnitudes, ni un tema voluptuoso
y melancólico/dramático. No. Sus temas van desde el
jazz más relajado a la música sesentera más movida
(en especial para la "fiesta de la espuma" que ya anticipara
Edwards).
-
El compositor de canciones: Es una tradición que en todas las
películas de Edwards se pueda escuchar una canción (o
incluso varias) representativas de la película, y no se duda
sobre quién será el encargado de la música. Las
letras bien son de Don Black, o de otros compañeros de Mancini,
pero Henry siempre ha sabido componer unas melodías finas,
elegantes y con mucha mucha clase, bien usando saxo, cuerda o piano.
Un hombre polifacético sin duda.
Su sapiencia a la hora
de utilizar los instrumentos de su orquesta sobresale en temas como
The Party, pero ahora veremos uno a uno estos temas:
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The
Party (Vocal): Estandarte de la película, registra en sus
notas todo el furor de la alocada fiesta y esa estética "Flower
Power" de la época. Las voces y la instrumentación
ligera y hábil son lo mejor de este tema en que predomina la
cuerda y el saxo. Todo un temazo de estilo Bossa Nova.
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Brunette
in Yellow: Aunque muchas veces Mancini compuso temas de estilo
Bossa Nova, como hemos indicado, su auténtica referencia es
el jazz clásico y relajado. En este tema sus exquisiteces se
redescubren con un tema antológico de saxo.
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Nothing
To Lose (Instrumental): La bella canción que interpreta
la dama protagonista tiene su versión orquestal para disfrute
y goce de todos. La inocente y dulce melodía combina con los
coros espumosos y bucólicos. Sin embargo, subyace la sensación
de pena de la creadora de la canción, al no ser del todo feliz
en su vida. Esta música acompaña un momento bastante
cómico de la película y su contraste es otro factor
a favor de su uso.
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Chicken
Little Was Right: Mancini se desmelena en esta pista y pierde
la excesiva seriedad de los anteriores temas para descubrir un tema
que incluye todas las virtudes de las anteriores, con el saxo y el
piano como estrellas. Ambiente inmejorable para las secuencias del
camarero ebrio.
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Candleight
on Crystal, Birdie Num-Num, Party Poop y Wiggy:
Cuatro temas de sobrado movimiento y similares características.
Sin duda una genial muestra del mejor jazz de la película.
Simplemente geniales estos sofisticados y elegantes temas.
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Nothing
To Lose (Vocal): Con una puesta en escena algo más cuidada,
tenemos la versión cantada del tema anteriormente mencionado.
Ideal para nostálgicos de temas candentes y acojedores.
-
The
Happy Pipers: Desternillante tema de gaitas para la secuencia
inicial.
-
Elegant: El piano cobra vida en un sofisticado tema digno de
las fiestas de las más altas esferas.
-
The
Party (Instrumental): La tendencia más oriental (por el
orígen indio del personaje de Sellers) sirve de introducción
al tema de El Guateque prescindiendo de las voces y centrándose
en toda la frescura y riqueza de su versión instrumental.
En ocasiones, como hemos
podido ver, da la sensación de que Mancini no compone para una
película sino para una fiesta de verdad, creando temas más
elegantes y moderados, otros más animados y un último
tema para la juventud de la fiesta. Sus temas gustarán a los
amantes del jazz y de la buena música en general y es francamente
recomendable.
Lo
mejor:
La frescura que conserva pese a sus casi 40 años.
Lo peor: En sus temas impera el
jazz y las diferencias temáticas son poco distinguibles, pero
no deja de ser un disco de excelsas calidades.
El track: Wiggy y The
Party (Instrumental).
Carlos
Mariscal.
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TRACK
LIST:
1.
The Party (Vocal) (2:12)
2. Brunette In Yellow (2:55)
3. Nothing To Lose (Instrumental) (3:17)
4. Chicken Little Was Right (2:53)
5. Candlelight On Crystal (3:04)
6. Birdie Num-Num (2:20)
7. Nothing To Lose (Vocal) (2:22)
8. The Happy Pipers (2:15)
9. Party Poop (2:32)
10. Elegant (4:42)
11. Wiggy (3:00)
12. The Party (Instrumental) (3:09)
TOTAL
-> 34:41
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