HANCOCK

CINE: Reseña
21-VII-08
Título original: Hancock

Año: 2008

Nacionalidad: U.S.A
Duración: 92 minutos
Director: Peter Berg
Actores: Will Smith (John Hancock), Jason Bateman (Ray Embrey), Charlize Theron (Mary Embrey), Jae Head (Aaron Embrey)
Sinopsis: John Hancock es un superhéroe fuera de lo normal. Borracho y descuidado, cada vez que se propone ayudar a la ciudad de Los Ángeles, causa daños por millones de dólares. Pero todo cambia el día que salva la vida de Ray, un relaciones públicas con una disparatada idea en la cabeza, hacer del mundo un sitio mejor.


COMENTARIO

Perplejo me quedé el día del estreno cuando acudí a ver Hancock. Se preguntarán porqué. La respuesta es un tanto chocante: ¡había cola en la taquilla!. Hecho normal en aquellos que llevamos yendo al cine desde que tenemos uso de razón (todavía recuerdo con nostalgia las interminables colas que daban literalmente la vuelta al cine en los estrenos de Los Goonies, Regreso al Futuro, Ghost o Parque Jurásico) resulta cada vez menos habitual tener que esperar más de cinco minutos para poder adquirir una entrada. Extrañado por el tamaño de la misma, comencé a indagar (atendiendo a lo que la fila solicitaba del taquillero) qué cinta era aquella que había provocado tal afluencia de gente. Obviamente, la película en cuestión era Hancock. Lo que me llevó a una rápida conclusión: Will Smith es probablemente, hoy por hoy, la única estrella de que queda en Hollywood capaz de arrastrar masas de público a las salas de cine.

Al margen de filias personales, no podrán negar que hace algunos años estrellas como Harrison Ford, Brad Pitt o Tom Cruise eran un incentivo fundamental para decidir entrar en la sala de un cine o no. Teniendo en cuenta que el primero y no ha tomado decisiones muy acertadas en sus últimas incursiones cinematográficas (y si no me creen repasen la lista de sus interpretaciones desde el 93 hasta ahora), que el segundo está últimamente más ocupado en hacer feliz a la señora Pitt que en actuar, y que el tercero en discordia pone la misma pasión en interpretar dentro y fuera de la pantalla, no me podrán negar que el panorama de stars anda bastante reducido. No pasa lo mismo sin embargo con un Will Smith que, aunque se ha embarcado en algún film olvidable (Hitch), casi siempre da con la tecla a la hora de protagonizar películas que hagan dinero.

Y ese es el caso de Hancock, un film dirigido eficientemente por Peter Berg (que mueve la cámara con la misma claridad que en La Sombra del Reino, pero no con el mismo nerviosismo) hecho a la medida de El Príncipe de Bel-Air. Smith, que sabe como meterse al público en el bolsillo desde el primer minuto de metraje, da la talla en todo momento, aun teniendo en su contra un guión que hubiera necesitado de quince o veinte páginas más para que el desenlace de la cinta y el desarrollo de los personajes de Hancock y Mary hubiera resultado más creíble.

Aún faltándole esos quince o veinte minutos (¿de qué película podrían decir lo mismo?), Hancock es un entretenimiento veraniego que sigue al pie de la letra las fórmulas tan bien ensayadas por blockbusters similares, con la diferencia de que este, en su lo ajustado de su metraje, elimina los tiempos muertos que otros (¿alguien ha dicho Transformers?) no fueron capaces de editar, pasándose en un suspiro y, francamente, dejando ganas de volver a ver a Smith ajustándose el traje de superhéroe.

Lo mejor: Es entretenida a más no poder...
Lo peor: ...a pesar de que su corta duración juegue en contra del precipitado final.
El momento: El atraco al banco.

Sergio Benítez (227)