MAMMA MIA!
CINE: Reseña
17-VIII-08
Título original: Mamma Mia!
Año: 2008
Nacionalidad: U.S.A.
Duración: 108 minutos
Director: Phyllida Lloyd
Intérpretes: Meryl Streep (Donna), Pierce Brosnan (Sam), Colin Firth (Harry), Stellan Skarsgard (Bill), Christine Baranski (Tanya), Julie Walters (Rosie), Amanda Seyfried (Sophie), Dominic Cooper (Sky)

Sinopsis: Sophie es una joven veinteañera que vive tranquilamente con su madre Donna en una isla griega. Su único deseo es que su padre la acompañe hasta el altar el día de su boda, pero el problema es que su madre nunca le ha dicho quién es él en realidad. Un día, leyendo el diario de su madre, descubre que ésta estuvo saliendo con tres hombres, Sam, Bill y Harry, en la época en que se quedó embarazada de ella, así que, ni corta ni perezosa, decide invitar a los tres a su boda, segura de que en cuanto los vea sabrá enseguida quién es su progenitor. Pero cuando los tres hombres llegan a la isla justo el día antes de la boda, Sophie no parece tenerlo tan claro.

 

COMENTARIO

Si se realizara una encuesta para averiguar la mayor aportación de Suecia a la cultura popular moderna, con un 99% de probabilidades el resultado de ésta sería una vistoria aplastante de un cuarteto pop con un nombre tan fácil de recordar como simple en su concepción: ABBA (acrónimo de los nombres de sus componentes, Agnetha, Björn, Benny y Anni-Fride). Diez años de éxitos (entre 1972 y 1982) avalan a un grupo que, independientemente de los gustos musicales de cada uno, es innegable que marcó una época, realizando canciones de pegadiza factura que no han pasado de moda y que permanecen vivas en la memoria de los aficionados. Tanto es así que, desde que en 1999 se estrenara el musical basado en las canciones de ABBA, Mamma Mia! (que, por otro lado, tardó más de quince años en materializarse), éste ha encandilado a medio mundo, representándose en multitud de países y traduciéndose a once idiomas (en España puede verse en la actualidad en Barcelona tras permanecer casi tres años en cartel en Madrid). Debido al éxito de este musical, era obvio que no tardaría en llegar la versión cinematográfica del mismo, en este caso producida entre otros por Tom Hanks y Rita Wilson, su mujer, e incluyendo a actores de renombre para dar caché a una producción que busca llegar a ese público aún reacio a acudir al teatro o que simplemente no tiene posibilidades de hacerlo. Es la expansión de la cultura... y de los bolsillos de los productores.

Como película, Mamma Mia! no es Chicago (ni se le acerca), ni El Fantasma de la Ópera, ni Sweeney Todd... Y es que, a diferencia de aquellos musicales en los que las canciones sirven de hilo conductor para contar una historia, en el caso de Mamma Mia! la historia es sólo el pretexto para unir de manera más o menos acertada una serie de canciones representativas del grupo musical ABBA. Evidentemente, y aunque el "intento de guión" de Mamma Mia! pueda resultar más o menos simpático, es obvio que éste fuerza determinadas situaciones simplemente para introducir la canción de turno, cosa que en ocasiones queda bastante bien y en otras no tanto. Pero bueno, en realidad, el guión de los musicales suele ser lo de menos, con lo que tampoco podemos cargar las tintas contra este hecho, máxime cuando, como digo, el tono de comedia de enredo que éste posee es de lo más inocente y simpático.

Sin embargo, sí que podemos "criticar" la puesta en escena y coreografías del film. Phyllida Lloyd, encargada de la puesta en escena teatral original ha sido la elegida para hacerse cargo de la dirección de la película, siendo ésta su primera incursión en el mundo cinematográfico; lo cual se nota, no tanto por la correción con la que están filmadas las secuencias no cantadas, sino por el poco partido que la directora británica le saca a los números musicales. Pero si hay algo que realmente falla en esta producción (y no sé si también en la obra musical teatral, ya que no he tenido la ocasión de verla) son las coreografías. Pobres, sosos y sin estilo, los bailes y números musicales de Mamma Mia!, que deberían ser uno de los mayores alicientes de ver un musical en pantalla, resultan tan tontorrones que no aportan a la película el suficiente grado de interés para que realmente merezca la pena ir al cine a ver el espectáculo (aparte queda el hecho de que ninguno de los seis cincuentones que protagonizan el film sean bailarines profesionales).

En cuanto al grupo actoral, hablando de cualidades musicales destacaría a la semi-desconocida Amanda Seyfried, que interpreta con convicción al personaje central sobre el que gira la película y mantiene un buen nivel en las canciones que le tocan. A continuación está Meryl Streep como Donna, la madre de Sophie. El trabajo de Streep, que se nota que ha se ha esforzado bastante para este papel, no resulta del todo redondo porque, si bien tiene algunos momentos bastante buenos y conseguidos, en otros sin embargo no parece sentirse a gusto y se la ve forzada e incómoda, quedando su interpretación en conjunto simplemente como aceptable. Julie Walters y Christine Baranski, como las amigas de Donna, nos regalan los momentos más divertidos de la cinta y sus números musicales están aceptablemente bien interpretados, aunque, una vez más, se note que ambas no son ni cantantes ni balilarinas (más en el caso de Walters que de Baranski, que quizás tenga más soltura en ambas disciplinas). Los hombres de la función quedan como meros comparsas, casi figurantes, por lo que personalmente me parece un auténtico desperdicio ver aquí a actorazos de la talla de Brosnan, Firth y Skarsgard. Lo cierto es que en la cinta ninguno brilla. Brosnan se limita a lucir palmito y poner su elegante percha (¡él que puede!), mientras intenta no desafinar demasiado en las tres canciones que tiene (a pesar de que no pueda hacer nada con su poco atractiva voz). Firth parece estar completamente perdido en un papel tan soso y poco interesante que diluye toda posibilidad de que el actor haga algo con él. Skarsgard, por el personaje que le toca, parece el único que se lo está pasando realmente bien; y aunque tampoco puede decirse que esté mucho mejor que los otros dos, probablemente sí que es al que más ilusión le ha hecho participar en el proyecto debido a que comparte madre patria con ABBA. En cuanto a Dominic Cooper, el novio de Sophie, cumple sin muchos problemas en la única canción que tiene en toda la cinta. Y los secundarios o extras que aparecen en las canciones lo hacen de manera muy forzada y poco natural, aumentando aún más la sensación de poca profesionalidad y de improvisación que deja el conjunto.

En conclusión, Mamma Mia! es una película entretenida pero prácticamente innecesaria. ¿Que por qué digo esto? Porque el único aliciente de verdad del film son las canciones de ABBA, las cuales pueden ser disfrutadas igualmente (o casi mejor) en disco. El resto (guión, interpretaciones y, sobre todo, puesta en escena y coreografías) queda muy lejos de resultar interesante. Es cierto que el tono poco profesional del film en general (que en muchas ocasiones parece una reunión de amiguetes pasando el rato mientras cantan canciones, lo cual por otro lado también tiene su gracia...) le da un toque inocente que resulta hasta simpático, pero más allá de eso las carencias de la película, como película, son más que evidentes. Y lo que también es innegable es que la cinta está siendo un gran éxito de taquilla y acabará recaudando más de 300 milones de dólares en todo el mundo, confirmando que "ABBA sigue vendiendo", y mucho.

Lo mejor: Las canciones de ABBA, que no han perdido su frescura e interés (aunque supongo que esta afirmación será más cierta para aquellos que superen la treintena).
Lo peor:
La sensación de "película amateur" que transmite la cinta, tanto en puesta en escena como en interpretaciones, ya que esto, aunque quizás la haga más simpática, juega definitivamente en su contra, restándole empaque y calidad (como película).
El momento:
Por orden de aparición en la película, Meryl Streep saltando en la cama al ritmo de Dancing Queen, el divertido número de Christine Baranski cantando Does Your Mother Know y Streep de nuevo interpretando desgarradoramente The Winner Takes It All.

Ricardo Borrero (74)